Contra la desaparición forzada digital por terrorismo de Estado ´malsukceso´
«Argumentar
que no te importa el derecho a la privacidad porque no tienes nada que ocultar
no es diferente a decir que no te importa la libertad de expresión porque no
tienes nada que decir.»
«No sé por qué la gente está tan dispuesta a poner los detalles de su vida privada en público, se olvidan de que la invisibilidad es un superpoder.»
Cuando levantamos la mirada buscando alternativas
al capitalismo, es muy fácil sentir desencanto por no encontrar algo práctico
que impacte, que sea evidente y que motive los días de desesperanza. Sin
embargo, al levantar los adoquines encontramos allí la playa:
colectividades e individualidades trabajando por cambiar este mundo asfixiante.
El pasado 26 de agosto de 2026, el gobierno
criminal de Estados Unidos decidió incluir a Autistici/Inventati como
“terrorista especialmente designado”, bajo la Orden Ejecutiva 13224 y las
sanciones administradas por el Departamento del Tesoro. La acusación sostiene
que el colectivo habría proporcionado infraestructura y servicios tecnológicos
utilizados por grupos violentos de izquierda.
No obstante, frente a estas acusaciones de un
gobierno imperialista y criminal, es importante recordar qué ha sido realmente
Autistici/Inventati: desde 2001, el colectivo ha desarrollado su trabajo para
permitir espacios autónomos, antifascistas y anticapitalistas en la red, ante
todo desde la defensa de la privacidad, la comunicación libre y la posibilidad
de ampliar nuestras ideas con seguridad.
No aceptamos esta criminalización.
Tenemos claro que la tecnología no es neutral,
tampoco que Internet hoy sea un espacio libre. Por el contrario, esto demuestra
la persecución y los ojos vigilantes sobre quienes intentan construir espacios
autónomos y enfrentan una disputa contra el poder en un escenario virtual. Es
más cotidiano de lo que imaginamos.
Diversas investigaciones han demostrado cómo
nuestros datos se han convertido en un fortín supremamente importante para que
las corporaciones adquieran mayor poder y capital. Los datos se han hecho
mercancía: a través de ellos se modifica qué podemos decir, qué está aceptado,
qué consumir y qué pensar.
Recordemos que una de las primeras grandes
controversias sobre la interacción entre noticias falsas, perfiles psicológicos
y modificación del voto apareció con fuerza en 2016, con el caso de CambridgeAnalytica, empresa que trabajó con datos de millones de personas para dirigir
mensajes personalizados e influir en procesos electorales. Esto evidenció hasta
qué punto las empresas dedicadas a la explotación de datos podían intervenir en
procesos considerados “democráticos”.
Las recientes investigaciones en este territorio,
tales como la Operación Júpiter o las máquinas de desinformación que presenta
la Revista Raya, muestran cómo estas estrategias virtuales siguen siendo
fundamentales para la disputa política y para el ascenso de proyectos
neofascistas.
La autonomía y la privacidad en escenarios
virtuales han pasado desapercibidas. “No es importante, porque no tenemos nada
que esconder”, es una de las respuestas más comunes frente a las preguntas
sobre seguridad informática. Sin embargo, esto no es menor: que lo que hoy
denominamos algoritmo sea específicamente personal demuestra que, más allá de
que escondamos o no algo, nuestra privacidad e incluso nuestra intimidad
quedaron expuestas a corporaciones que manipulan y negocian con nuestros datos.
Peor aún cuando se trata de proyectos que
trabajan por la autonomía, el antifascismo, el anticapitalismo y otras formas
de confrontación con el sistema. Allí se hace urgente y necesaria la privacidad
para quienes consideramos importante la posibilidad de comunicarnos y
organizarnos sin vigilancia.
Colectividades como en su mejor momento Indymedia y hasta
hoy Autistici/Inventati son fundamentales para resistir a corporaciones
militares y de vigilancia. Pues, como decíamos inicialmente, Internet no es
libre, pero queremos disputarlo. Para ello, estos procesos
contrainformativos son más que relevantes.
El anuncio de Autistici/Inventati de cerrar sus
servidores y disolver el colectivo como consecuencia de esta persecución,
además de ser realmente triste y desesperanzador, es también, de cierta forma,
un llamado a buscar salidas y utilizar otros lenguajes. La calle sigue siendo
una de ellas y la organización es fundamental para resistir esta oleada
neofascista que se apodera del globo.
Autistici/Inventati representaba otra
posibilidad.
Quieren convencernos de que nuestros datos no son
nuestros, que no importan, que no tenemos nada que ocultar. Pero ver cómo se
manipula la cotidianidad y la política a través de ellos es gravísimo para
quienes intentamos construir espacios de resistencia. Porque, además de
enfrentar estas corporaciones, también tenemos que enfrentar una idea de
privacidad que ha sido profundamente transformada e insertada en nuestra vida
cotidiana a través de las redes sociales.
Por eso nuestra solidaridad no es solamente con
un colectivo que está siendo perseguido.
Es con todas las personas que han construido y
siguen construyendo servidores, archivos, radios, redes, centros sociales,
medios independientes, bibliotecas, talleres, espacios de encuentro y formas de
comunicación que escapan —aunque sea parcialmente— a la lógica de la mercancía
y del control.
A/I nos enseñó que otra Internet no era solamente
imaginable: podía construirse y sostenerse desde abajo durante décadas. Su
historia demuestra que la autonomía tecnológica no es una fantasía, sino una
práctica concreta sostenida por personas que decidieron poner sus conocimientos
al servicio de la organización colectiva.
El cierre de A/I es una pérdida. Pero no queremos
que su historia termine en la nostalgia.
Queremos aprender de ella.
Multiplicar los conocimientos. * Construir nuevas redes. * Crear nuevas infraestructuras. * Compartir recursos. * Descentralizar.* Autogestionar. * Protegernos colectivamente.
Porque una infraestructura puede ser apagada. Las prácticas que la hicieron posible pueden reproducirse en otros lugares.
Por la autonomía, la privacidad, la autogestión y
las redes que construimos entre nosotras.
La autonomía también se conecta / La solidaridad
también es infraestructura.
Noblogs.org es un proyecto iniciado por el colectivo A/I, que ha ido proporcionando, desde hace ya mas de 10 años, herramientas de comunicación para activistas que comparten las prerrogativas de nuestro manifesto: luchar y combatir por un mundo donde la justicia, libertad e igualdad de derechos sean las las piedras angulares en la vida de las personas; luchar contra una sociedad interesada en controlarnos y en saber quienes somos, en lugar de lo que pensamos o sentimos; resistirnos a la extendida idea de que cualquier instante de nuestra vida puede ser comercializado con dinero.
___________________________________
* Revista Raya: https://revistaraya.com/la-red-de-manipulacion-de-cerimedo-y-negre-al-servicio-de-la-extrema-derecha-latinoamericana-llego-a-colombia.html
* Revista Raya: https://revistaraya.com/proyecto-jupiter-una-estrategia-de-manipulacion-electoral-que-se-detecto-antes-del-31-de-mayo.html
No hay comentarios:
Publicar un comentario